miércoles, 29 de agosto de 2012

Día 6

Llegará un día en el que te propondrás, no dirigirle la palabra a ver que pasa, a ver si te sientes mejor, y lo conseguirás, aunque te cueste, podrás conseguirlo. Y cuando ya piensas que ese día va a ser un gran adelanto, ahí aparece esa ventanita y él te habla. Tu estás contenta tu no has sido quien le ha hablado, pero sin embargo hay algo que te mosquea y es que al final has acabado hablando con él aunque te habías propuesto no hacerlo.

Como ya ha pasado, decides hablarle como si un amigo fuera, y haces un montón de bromas, comentas jugadas, e incluso te ries, y es ahí cuando estás feliz, pum! te das cuenta, ya la has cagado, tu felicidad vuelve a depender de él. Así, te dices, no voy a conseguir olvidarle amorosamente.
Vaya mierda te repites, si yo solo quería charlar, nada más. Pero sin comerlo ni beberlo has retrocedido en tu avance de sanación.

Te empiezas a encontrar mal, sabes que te has levantado de la cama de reposo demasiado pronto, se te han saltado los puntos, y ahora solo puedes hacer una cosa, volver al hospital para que te vuelvan a curar.

Yo ya estoy llamando un taxi, cuanto antes llegué, antes se solucionará, ¿verdad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario